HISTOPLASMOSIS
La histoplasmosis es una infección causada por la
inhalación de las esporas de un hongo que se encuentra a menudo en los
excrementos de los pájaros y de los murciélagos. La histoplasmosis se transmite
con más frecuencia cuando estas esporas son transportadas por el aire, a menudo
durante una limpieza o proyectos de demolición.
El suelo contaminado con excrementos de
pájaros o murciélagos también puede transmitir histoplasmosis, por lo que
agricultores y paisajistas corren un mayor riesgo de contraer la enfermedad. En
los Estados Unidos, la histoplasmosis se da, por lo general, en los valles de
los ríos Ohio o Misisipi, aunque también puede aparecer en otras regiones.
La mayoría de las personas con
histoplasmosis no tienen síntomas y no saben que están infectadas. Pero para
algunos, sobre todo los lactantes y las personas con el sistema inmunitario
deprimido, la histoplasmosis puede ser grave. Existen tratamientos eficaces
incluso para las formas más graves de histoplasmosis.
Síntomas
Existen diferentes tipos de histoplasmosis.
Las infecciones más leves no causan signos ni síntomas, pero las graves pueden
poner en riesgo la vida. Cuando los signos y síntomas se manifiestan, suelen
aparecer de 3 a 17 días después de la exposición al virus y pueden
comprender:
Fiebre
Escalofríos
Dolor de cabeza
Dolores
musculares
Tos seca
Molestia en el
pecho
En algunas personas, la histoplasmosis
también puede causar dolor articular y erupción. Las personas que tienen una
enfermedad pulmonar preexistente, como enfisema, pueden contraer una forma
crónica de histoplasmosis.
Los signos de la histoplasmosis crónica
pueden comprender adelgazamiento y tos con sangre. Los síntomas de la
histoplasmosis crónica son, a veces, similares a los de la tuberculosis.
Histoplasmosis grave
La forma de histoplasmosis más grave se
presenta, principalmente, en bebés y en personas con el sistema inmunitario
deprimido. Esta forma, conocida como «histoplasmosis diseminada», puede afectar
prácticamente cualquier parte del cuerpo, por ejemplo, la boca, el hígado, el
sistema nervioso central, la piel y las glándulas suprarrenales. La
histoplasmosis diseminada, si no se trata, generalmente es mortal.
Cuándo consultar al médico
Comunícate con el médico si tienes síntomas
similares a los de la influenza tras la exposición a excrementos de aves o de
murciélagos, especialmente si tienes un sistema inmunitario debilitado.
Causas
La histoplasmosis se produce a causa de las
células de reproducción (esporas) del hongo Histoplasma capsulatum. Las esporas
son muy livianas y flotan en el aire cuando la suciedad u otro material
contaminado se mueven de lugar.
Aun si tuviste histoplasmosis en el pasado,
puedes volver a contraer la infección. No obstante, si vuelves a contraer
histoplasmosis, es probable que sea más leve que la primera vez.
El hongo de la histoplasmosis crece en el
suelo húmedo que está lleno de material orgánico, sobre todo de excrementos de
aves y de murciélagos. Por ese motivo, es particularmente frecuente en corrales
de palomas y de gallinas, galpones viejos, cuevas y parques. La histoplasmosis
no es contagiosa, es decir, no se puede transmitir de una persona a otra.
Factores de riesgo
La posibilidad de presentar síntomas de
histoplasmosis depende de la cantidad de esporas que inhalas. Los profesionales
que tienen más probabilidades de estar expuestos a las esporas son los siguientes:
Agricultores
Trabajadores que hacen controles de plagas
Cuidadores de
aves de corral
Trabajadores de
la construcción
Personas que construyen o reparan techos
Paisajistas y
jardineros
Exploradores de
cuevas
Personas que corren mayor riesgo de tener una infección
grave
Los niños menores de 2 años y los
adultos de 55 años de edad o más tienen sistemas inmunitarios más débiles;
por lo tanto, sus probabilidades de presentar histoplasmosis diseminada, que es
la forma más grave de la enfermedad, son mayores. Otros factores que pueden
debilitar el sistema inmunitario son los siguientes:
VIH o sida
Quimioterapia
intensiva contra el cáncer
Medicamentos con corticoesteroides, como la prednisona
Inhibidores del factor de necrosis tumoral, que suelen
utilizarse para controlar la artritis reumatoide
Medicamentos administrados para evitar el rechazo de
órganos trasplantados
Complicaciones
La histoplasmosis puede provocar una serie
de complicaciones graves, incluso en personas sanas. Los problemas potenciales
suelen ser mortales para los bebés, los adultos mayores y las personas con
sistemas inmunitarios deprimidos. Las
complicaciones pueden ser las siguientes:
Síndrome de dificultad respiratoria aguda
(SDRA). La
histoplasmosis puede dañar los pulmones hasta el punto de que los sacos de aire
comienzan a llenarse de líquido. Esto evita el intercambio de aire eficiente y
puede agotar los niveles de oxígeno en la sangre.
Problemas de corazón. La inflamación del pericardio, el
saco que rodea el corazón, se llama «pericarditis». El aumento de líquido en
este saco puede interferir en la capacidad del corazón para bombear la sangre
de forma eficiente.
Insuficiencia suprarrenal. La histoplasmosis puede dañar las
glándulas suprarrenales, que producen hormonas que les dan instrucciones a
prácticamente todos los órganos y tejidos del cuerpo.
Meningitis. En algunos casos, la histoplasmosis
puede causar meningitis; una infección e inflamación de las membranas que rodean
el cerebro y la médula espinal.
Prevención
Resulta difícil prevenir la exposición al
hongo que causa la histoplasmosis, sobre todo en zonas en las que la enfermedad
está generalizada. Aun así, las siguientes medidas pueden ayudar a reducir el
riesgo de contraer la infección:
Evita la exposición. Evita proyectos y actividades que
puedan exponerte al hongo, como explorar cuevas y criar aves, como palomas o
gallinas.
Rocía con agua las superficies
contaminadas. Antes
de excavar el suelo o trabajar en una zona que podría albergar el hongo de la
histoplasmosis, rocía bien con agua. Esta acción puede ayudar a evitar la
liberación de las esporas en el aire. Rociar con agua los corrales y los
galpones de gallinas antes de limpiarlos también puede reducir el riesgo de
contraer la infección.
Usa una mascarilla eficaz. Usa una mascarilla de respiración.
Consulta con el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional
(National Institute for Occupational Safety and Health) para determinar qué
tipo de mascarilla te brindará una protección adecuada para tu nivel de
exposición.

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